domingo, 22 de junio de 2025

la necesidad de parar

Bienvenidas a mi semana en lo más hondo del puto pozo.

Supongo que era cuestión de tiempo después de los últimos dos meses.

Después de una semana bastante difícil me he dado cuenta de que necesito volver a parar. Mirar dentro y poner todo en orden.

Así que en este post os voy a contar cómo gestiono yo una recaída emocional y en qué me centro.

1. Desinstalar todas las redes sociales.

Es lo primero que hago cuando necesito tomarme un tiempo. Cuando estoy mal, consumo muchísimo contenido y acabo teniendo un fuerte dolor de cabeza. Así que desinstalo todo lo que me conecta al mundo exterior. No poder perder el tiempo en ellas hace que tenga más tiempo para mis hobbies.

2. Leer.

Creo que leer es lo que más hago cuando estoy mal. Desvincular mi mente de la realidad y distraerme en otras historias hace que descanse. Al no tener otras distracciones, también consumo muchísimo más esta opción.

3. Hacer checks de cosas pendientes.

Soy alguien a quien tener cosas pendientes le genera ansiedad. Me hace tener el ruidito en la cabeza de que aún hay cosas por terminar y, normalmente, esas cosas suelen ser series. Así que cuando paro intento ir tachando lo que hay en esa lista para tener la cabeza más tranquila.

4. Jugar.

Aunque es lo que menos hago, en cuanto me encuentro un poquito mejor intento jugar a cosas que me gusten y sean tranquilas. Algún título que sea sencillo y bonito visualmente para disfrutar.

5. Escribir.

Era lógico que para mí escribir sería la forma de drenar todo lo que estuviese llevando dentro. Así que cuando estoy en temporadas malas escribo constantemente. La mayor parte de ello son textos que nadie leerá nunca. Es, para mí, la mejor manera de saber qué pasa y poder entenderme. Para sacar de ellos problemas y soluciones a lo que estoy pasando.

6. Cuidarme.

Cuando paso por estados malos, arraso con todo lo que estuviese haciendo, me olvido de mí. Así que cuando doy el paso para mejorar, una de las cosas que principalmente hago es cuidarme. Retomar la alimentación saludable, dormir lo necesario, mimarme la piel e intentar verme bien físicamente.

Os debo decir también que yo me aíslo totalmente del exterior. No tengo contacto con nadie, excepto con las personas de mi familia que me llaman por teléfono. A mí, personalmente, me ayuda bastante no tener opiniones externas de mi situación. No lo he puesto como punto porque en esta ocasión no quiero hacerlo así y voy a intentar tener un contacto mínimo con mi entorno.

No todas gestionamos de la misma manera los momentos en los que nos encontramos mal, pero, si al menos el cómo yo lo hago os da la opción de buscar la forma de sanar, para mí es suficiente.

No os preocupéis, estoy bien. Conozco mis heridas. Nos vemos el próximo domingo mucho más felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario