"Experiencia subjetiva de duda sobre las propias capacidades y logros, pese a la evidencia que demuestra lo contrario."
¿Por qué nos cuesta tanto reconocer las cosas que hacemos bien? ¿Quién decidió que ser humilde era decir que tu talento, trabajo o esfuerzo era suerte?
Estamos acostumbrados a menospreciarnos sin dudar un ápice en ello, a poner cualquier excusa cuando alguien nos halaga.
Llevo desde los quince años escribiendo, escupiendo palabras para drenar la rabia o la tristeza. Lo hago como vía de escape, una terapia propia que me hace quedar vacía.
No suelo compartir lo que escribo porque siempre creo que mis palabras no significan nada, que nadie podrá entenderlas y verse reflejado en ellas. Por mucho que las pocas personas con las que me comparto digan que es bueno o que merece la pena, es imposible verlo así para mí. Y la verdad, creo que nos pasa a todas. Tengo amigas talentosas que prefieren dejar de lado esas cosas que se les dan increíble porque no lo ven suficiente.
Es por eso que este año me he propuesto decir a todo que sí e impulsarlas también a ellas. Y así es como he acabado metida de nuevo en hacer stream, en acompañar a una de ellas en su podcast, escribiendo aquí y, en un futuro cercano, haciendo vlogs.
Me estoy llenando la vida y creo que hacía tiempo que no estaba feliz. Estar ocupada con estos proyectos es algo que me ilusiona. Pero no siempre se ve así, también están los días en los que me asaltan las dudas y los miedos. ¿Para qué escribir si no llegará a nadie? ¿Por qué perder el tiempo en algo en lo que no soy buena? ¿Merece la pena querer hacer cosas que me gustan?
A pesar de todo, no quiero quedarme en esos pensamientos. Quiero creer en mí, en que esto merece la pena. Quizá el camino no me lleve a ningún lugar específico, pero recorrerlo está siendo de gran ayuda.
Así que, si me estás leyendo y por tu cabeza pasa algo que te gustaría hacer y no estás haciendo, no tengas dudas. Hazlo. Con miedo, con pocos recursos, equivocándote, pero intentándolo. Yo era de esas personas a las que el miedo paralizaba, y no voy a decir que lo tenga superado, pero estoy trabajando en ello. Y aunque suene a tópico, si yo puedo, tú también vas a poder. Sé valiente, porque lo demás vendrá después.
Y quiero terminar diciéndonos a todas que espero que ningún impostor nos quite los sueños o lo que nos gusta. Aun no siendo buena en algo, no es motivo suficiente para dejarlo. Si tu entorno te apoya y te anima, cree en ellos y verás que después podrás creer en ti. Nos lo merecemos. Hemos pasado muchos años entre sombras.
Que este año sea el comienzo de todo lo que nos propongamos en la vida.
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