lunes, 15 de septiembre de 2025

a quién salvamos

No sé quién. No sé cuándo. Pero sí la consecuencia.

Todos

los corazones

rotos.

Las mujeres siempre necesitaremos salvar al "chico malo".

Ese que oculta sus emociones, que vive atormentado, que nos va a joder

la

puta

vida.

Siempre he pensado que la razón se debe a una imposición biológica. Quizá un castigo divino. Pero está en todas y cada una de nosotras.

De mi amor solo quedan cenizas y te las daría

todas

a

ti.

Porque treinta y dos vueltas al sol son suficientes para dejarme doler.

Que cinco tatuajes con nombre propio en mi piel sean suficiente recuerdo.

Mi paz,

es

solo

contigo.

Elegí estar a tu lado porque no había tormentas.

Siempre hogar, siempre segura.

Tu voz nunca dejará de ser calma.

Odio

esta

distancia.

Nos hemos perdido a nosotros mismos.

Necesitamos encontrar el camino a casa, la propia.

Solo entonces podremos ser el refugio del otro.

A pesar de ello, yo, siempre

estaré

aquí.

Ninguno puede remar en un bote que se inunda.

Pero construimos el más bonito de los faros.

Si te pierdes

brillaré

por ti.

Si alguna vez dudas, búscate en todas mis palabras.

Escribo para romper nuestro silencio.

Dame

una

señal.

Mis manos notan la ausencia del tacto que nunca tuvieron.

La habitación extraña nuestras risas.

Y yo,

te extraño

a ti.

Me gusta imaginar que sientes mi vacío las mañanas de trabajo.

Dime que los videojuegos no son igual sin mi voz.

Échame tanto de menos que necesites

volver

por mí.

Quiero mirarte a los ojos y que la vida se paralice por lo bonitos que son.

Mi cuerpo necesita los abrazos que nunca ha tenido.

Te

quiero

a ti.

Vuelve cuando estés preparado.

No tenemos prisa.

Pero si necesitas huir, incluso de ti, Noruega siempre será un lugar precioso donde podemos escondernos.

Búscame

sin

miedo.

Vamos a salir de esto. Aunque lo hagamos separados. Y si nunca volvemos...

Diciembre

no volverá a ser igual

sin ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario