No sé quién. No sé cuándo. Pero sí la consecuencia.
Todos
los corazones
rotos.
Las mujeres siempre necesitaremos salvar al "chico malo".
Ese que oculta sus emociones, que vive atormentado, que nos va a joder
la
puta
vida.
Siempre he pensado que la razón se debe a una imposición biológica. Quizá un castigo divino. Pero está en todas y cada una de nosotras.
De mi amor solo quedan cenizas y te las daría
todas
a
ti.
Porque treinta y dos vueltas al sol son suficientes para dejarme doler.
Que cinco tatuajes con nombre propio en mi piel sean suficiente recuerdo.
Mi paz,
es
solo
contigo.
Elegí estar a tu lado porque no había tormentas.
Siempre hogar, siempre segura.
Tu voz nunca dejará de ser calma.
Odio
esta
distancia.
Nos hemos perdido a nosotros mismos.
Necesitamos encontrar el camino a casa, la propia.
Solo entonces podremos ser el refugio del otro.
A pesar de ello, yo, siempre
estaré
aquí.
Ninguno puede remar en un bote que se inunda.
Pero construimos el más bonito de los faros.
Si te pierdes
brillaré
por ti.
Si alguna vez dudas, búscate en todas mis palabras.
Escribo para romper nuestro silencio.
Dame
una
señal.
Mis manos notan la ausencia del tacto que nunca tuvieron.
La habitación extraña nuestras risas.
Y yo,
te extraño
a ti.
Me gusta imaginar que sientes mi vacío las mañanas de trabajo.
Dime que los videojuegos no son igual sin mi voz.
Échame tanto de menos que necesites
volver
por mí.
Quiero mirarte a los ojos y que la vida se paralice por lo bonitos que son.
Mi cuerpo necesita los abrazos que nunca ha tenido.
Te
quiero
a ti.
Vuelve cuando estés preparado.
No tenemos prisa.
Pero si necesitas huir, incluso de ti, Noruega siempre será un lugar precioso donde podemos escondernos.
Búscame
sin
miedo.
Vamos a salir de esto. Aunque lo hagamos separados. Y si nunca volvemos...
Diciembre
no volverá a ser igual
sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario